Deshidratación en Niños

Se llama deshidratación a la pérdida excesiva de líquido del cuerpo. Si tu hijo está deshidratado, eso significa que no tiene el líquido suficiente que necesita para llevar a cabo todas sus funciones vitales.

El agua es el principal componente de nuestro cuerpo. Es tan importante, que en un recién nacido el 80% de su composición corporal es agua, en un lactante de 6 meses aproximadamente el 70% y en un adulto el 60%.

Los bebés y los niños pequeños se deshidratan mas fácilmente que los adultos; y un niño se puede deshidratar ya sea por una baja ingesta de líquidos o por una pérdida excesiva de los mismos, por ejemplo en caso de vómitos, diarrea o fiebre. La deshidratación en niños enfermos a menudo es una combinación tanto de la baja ingesta, así como la pérdida de líquidos.

La deshidratación puede ser leve y fácil de corregir; o severa, de tal forma que ponga en riesgo la vida de tu hijo. La deshidratación en niños menores de cinco años puede ser una verdadera urgencia que ponga en riesgo su vida, por lo que como padres de familia debemos saber prevenirla, reconocerla y actuar ante su presencia.

¿Cómo puedo saber si mi hijo está deshidratado?


Cualquiera de estas señales puede indicar que tu hijo está deshidratado o se está deshidratando:
• Llanto con pocas lágrimas.
• Ojos hundidos.
• Tiene orina de color amarillo oscuro en el pañal y que huele más fuerte de lo normal.
• Está aletargado y sin energía.
• Tiene la boca y los labios secos; así como saliva espesa.
• Si es un bebé, la fontanela (el espacio suave de su cabeza donde los huesos no se han unido por completo) se ve o siente hundida.


Señales de que un niño puede estar gravemente deshidratado:

• No le salen lágrimas cuando llora.
• Pasa más de seis horas sin mojar el pañal.
• Las manos y pies se sienten fríos y parecen tener manchas.
• Pérdida del conocimiento, esta como desmayado y  no lo puedes despertar.




¿Qué debo hacer si mi hijo se deshidrata?

 

Ante la menor sospecha o seña de deshidratación aumenta la ingesta de liquidos y acude con tu pediatra.  Los bebés y los niños pequeños pueden deshidratarse peligrosamente rápido, así que tu pediatra querrá revisarlo para descartar alguna complicación o riesgo. En caso de cursar con deshidratación leve, además del tratamiento para la causa de la deshidratación, tu pediatra te indicara una solución de rehidratación oral (Vida Suero Oral, Pedialyte®, Electrolit®, etc.) en caso de que tenga la ingesta conservada. En caso de cursar con deshidratación que no pueda corregirse por vía oral (en la menor de las ocasiones)  un niño puede necesitar manejo con líquidos intravenosos.

Si crees que tu hijo presenta alguna de las señales de deshidratación grave mencionadas, busca atención médica de inmediato, ya que su vida puede estar en peligro.

Las soluciones de rehidratación oral están formuladas especialmente para restituir las pérdidas de líquidos y sales en estos casos; y se consiguen de forma gratuita en centros de salud o se venden en las farmacias. No sustituyas estos líquidos por bebidas deportivas comerciales. Aunque éstas contienen electrolitos, tienen una concentración de azúcar superior a la de los líquidos electrolíticos hechos especialmente para rehidratar a los niños. 


Además de la solución de hidratación ofrece abundantes liquidos a tu hij@ evitando dar bebidas azucaradas, jugos o refrescos, ya que la alta concentración de azucar en estas bebidas produce mas diarrea por su alta osmolaridad.

No a todos los niños les gusta el sabor de los líquidos electrolíticos, así que si tu hijo se niega a beberlos, pregúntale a tu pediatra si puede recomendarte una alternativa. 

Continúa ofreciendo leche materna a tu hijo y ofrécela con mayor frecuencia; incluso si no bebe la solución de rehidratación oral la leche materna en cantidad adecuada lo puede hidratar igual o mejor.

Si tu hijo es alimentado con fórmula (leche maternizada) continúa ofreciendola y pregunta a tu pediatra si es necesario realizar algún cambio en el tipo de fórmula. No existe fórmula alguna que sea mejor a la leche materna.

 

¿Cómo puedo prevenir la deshidratación?


Para prevenir la deshidratación, es importante asegurarte de que tu hijo beba muchos líquidos, especialmente en los días muy calurosos y cuando esté enfermo.

Si tu bebé, tiene menos de seis meses, sigue dándole leche materna o de fórmula a libre demanda. En niños mayores de 6 meses puedes complementar con un poco de agua. Algunos pediatras permiten a las madres dar a sus hijos agua a partir de los 4 meses sin embargo no debes ofrecerle más de 3 onzas en 24 horas hasta que comience a comer alimentos sólidos. 


En recién nacidos y lactantes deshidratados puede resultar peligroso dar demasiada agua, “tés” o infusiones; ya que esto no repone las sales minerales (sodio, potasio y cloro) que pierden los niños en la deshidratación y  en exceso pueden provocar complicaciones serias como crisis convulsivas.


¿Cuándo es más fácil que se deshidrate mi hijo?

Algunas circunstancias en las que debes estar alerta por riesgo de deshidratación son las siguientes:

Fiebre. Ofrécele muchos líquidos siempre que tenga fiebre. Si tiene dificultad para tragar, tu pediatra te indicará si es necesario algún medicamento para el dolor o la inflamación.

Sobrecalentamiento. Demasiada actividad en un día caluroso o el solo hecho de estar sentado en una sala cerrada con aire viciado y sofocante puede aumentar la sudoración y pérdida de líquidos. Dale a tu hijo más líquidos que de costumbre cuando haga calor.

Gastroenteritis. Si tu hijo tiene una enfermedad intestinal, puede perder líquidos en forma de diarrea y/o vómito. No le des jugos de frutas, que pueden empeorar la situación, y no le des medicamentos antidiarreicos de venta sin receta. Simplemente aliéntalo a beber más leche materna (o en su defécto fórmula) de la que bebe normalmente y complementa con otros líquidos si tiene 6 meses o más.Cuando un niño cursa con diarrea se recomienda la ingesta de una solución con electrolitos.
  La manera habitual de administrar las soluciones de hidratación oral en diarrea sin deshidratación, independientemente de la marca, es dar en menores de un año media taza (75 mililitros o 2½  onzas) y en mayores de un año una taza (150 mililitros o 5 onzas), después de cada evacuación líquida y además ofrecerla a libre demanda durante todo el día. Si consideras que tu hijo tiene signos de deshidratación o tienes duda, consulta a tu pediatra.

Vómito. Los virus y las infecciones intestinales pueden causar vómitos. Si tu hijo tiene dificultad para mantener líquidos en su estómago, puede deshidratarse con facilidad. Intenta darle cantidades muy pequeñas de líquido con gotero o a cucharaditas muy despacio, con frecuencia.  En caso de que continúe vomitando, avisa a tu pediatra.

Se niega a beber. Un dolor de garganta u otro malestar, pueden causar tanto dolor que los niños a veces dejan de beber. En caso necesario tu pediatra te indicará algún medicamento para el dolor o la inflamación. Los líquidos fríos pueden calmarle el dolor, pero no le des jugos de cítricos como naranja, porque le escocerán el  tejido irritado de la garganta.

Datos de Alarma

Se debe buscar atención médica de inmediato si un niño presenta cualquiera de los siguientes síntomas, la vida de un niño con estos datos puede estar en riesgo:

  • Ausencia de producción de lágrimas.
  • Ojos hundidos.
  • Ausencia o poca producción de orina.
  • Piel reseca que regresa a su posición lentamente al pinzarla en un pliegue.
  • Resequedad en la boca y en los ojos.
  • Fontanelas hundidas en la cabeza de un bebé.
  • Latidos cardíacos rápidos.
  • Sangre en las heces o en el vómito.
  • Diarrea o vómito en bebés menores de dos meses de edad.
  • Desgano o inactividad.

Igualmente, debes de consultar a tu pediatra si no estás seguro de si estás hidratando adecuadamente a tu hijo.


El rápido reconocimiento y tratamiento de la deshidratación suele producir buenos resultados. Recuerda que tú puedes prevenirla y cuentas con el apoyo de tu pediatra para mantener la salud de tus hijos.



3 comentarios:

  1. A mi me dijeron que mi bebe comenzaba a deshidratarse, y me dieron electrolitos y unas gotas para el vomito,
    Ella sigue regresando leche, pero no con la misma frecuencia que cuando no tomaba nada.
    Debo llevarla con el pediatra?

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  2. Hola Adriana, si el pediatra comentó que tu bebé tenía datos de deshidratación, debes de vigilar los datos de alarma mencionados en el post. Si cualquiera esta presente requiere una valoración inmediata en urgencias. En caso contrario llama a tu pediatra, un niño con gastroenteritis puede seguir vomitando esporádicamente, pero si va disminuyendo en frecuencia y permite la tolerancia de la vía oral puede ser normal. Las gotas para el vómito no se recomiendan de rutina. Saludos.

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